Historia de la familia Polo

1939

El comienzo

La guerra civil acababa de terminar. En toda España había escasez y una necesidad acuciante de alimentos. Y Titaguas, un pequeño pueblo del interior de la provincia de Valencia, no era la excepción.
Allí, don Rodrigo Polo, patriarca de la familia Polo, fabricó una máquina de hacer fideos que instaló en una era. Comenzaba la aventura de la familia Polo.

1954

De Titaguas a Algemesí

Como tantos otros, en la década de los 50, los Polo tuvieron que emigrar y decidieron trasladarse a Algemesí. Un pueblo bastante próspero de la reviera del Júcar.
Allí abrieron en una pequeña tienda de barrio (ultramarinos) donde vendían horchata y limón granizado.

1960

La invención de los Fartons

En la época del desarrollismo, la familia Polo decidió trasladarse a Alboraya: la tierra de chufas y horchata y ante la costumbre generalizada de mojar con rosquilletas y con pan cortado la horchata, tuvieron la idea de crear un bollo que sirviera para acompañar la horchata.
La familia adquirió un horno en la plaza del pueblo y tras varias pruebas, dieron con un producto perfecto para acompañar a la horchata. Se trataba de un bollo hecho con masa de panquemao, alargado para ser introducido en el vaso y muy esponjoso para que absorbiera mejor la horchata. La añadieron la pintura para hacerlo más sabroso y este fue el inicio de lo que hoy conocemos como los Fartons.

1968

Venta y distribución

Al principio iniciaron la venta a todas las horchaterias de Alboraya. Debido a su gran y rápida aceptación, empezaron a distribuir los fartons a Valencia.
Los Fartons eran un éxito, todo el mundo que los probaba, repetía y esto hizo que la familia se planteara aumentar el negocio, distribuyendo a supermercados y ultramarinos.

1973

Expansión fuera de Valencia

Dado el éxito alcanzado en Valencia, inmediatemente comenzaron a distribuir los fartons por toda la Comunidad Valenciana y al resto de España, donde ha tenido una gran acogida.
A esto está contribuyendo, por ejemplo, el turismo de interior que llega a la Costa Valenciana y que, una vez ha probada la horchata acompañada por tan singular producto, rara es la ocasión en que no quiera repetir y lo busque en su lugar de residencia.

2001

Nueva fábrica

Actualmente Fartons Polo está en una nueva fábrica y cuenta con más de 120 trabajadores. Gracias a la nueva forma de producción y a la nueva maquinaria, Polo inica una estrategia de diversificación de productos para satisfacer las necesidades de los consumidores, creando los muakis: un farton relleno de chocolate que en cuestión de meses se convierte en la merienda favorita de los niños valencianos.
Así, mismo y concienciado con la alimentación saludable como demuestra que la fabricación de sus productos solo use ingredientes naturales, ni colorantes ni conservantes, crea una campaña de comunicación en hábitos de vida saludables.

2008

Un camino hacia fuera

A partir del 2008, la familia Polo empieza a fabricar Panettone y Pandoro, siendo la primera empresa española en fabricar este producto para una gran cadena de distribución y así mismo exportar a diferentes países del mundo compitiendo en igualdad de condiciones que los italianos.

2013

Una apuesta por la colaboración

Fartons Polo inicia una nueva estrategia empresarial donde la colaboración y el intercambio de conocimiento es clave a la hora de crear nuevos productos. Fruto de esta estrategia nace una colaboración con Lacasa, para la que crea un cupcake relleno, cubierto de chocolate y con un topping de Lacasitos.
Fruto de esta apuesta, ha desarrollado una campaña de comunicación fuertemente social en diferentes plataformas y medios bajo el concepto Saborea el placer de compartir.

El comienzo

La guerra civil acababa de terminar. En toda España había escasez y una necesidad acuciante de alimentos. Y Titaguas, un pequeño pueblo del interior de la provincia de Valencia, no era la excepción.
Allí, don Rodrigo Polo, patriarca de la familia Polo, fabricó una máquina de hacer fideos que instaló en una era. Comenzaba la aventura de la familia Polo.
De Titaguas a Algemesí

Como tantos otros, en la década de los 50, los Polo tuvieron que emigrar y decidieron trasladarse a Algemesí. Un pueblo bastante próspero de la reviera del Júcar.
Allí abrieron en una pequeña tienda de barrio (ultramarinos) donde vendían horchata y limón granizado.
La invención de los Fartons

En la época del desarrollismo, la familia Polo decidió trasladarse a Alboraya: la tierra de chufas y horchata y ante la costumbre generalizada de mojar con rosquilletas y con pan cortado la horchata, tuvieron la idea de crear un bollo que sirviera para acompañar la horchata.
La familia adquirió un horno en la plaza del pueblo y tras varias pruebas, dieron con un producto perfecto para acompañar a la horchata. Se trataba de un bollo hecho con masa de panquemao, alargado para ser introducido en el vaso y muy esponjoso para que absorbiera mejor la horchata. La añadieron la pintura para hacerlo más sabroso y este fue el inicio de lo que hoy conocemos como los Fartons.
Venta y distribución

Al principio iniciaron la venta a todas las horchaterias de Alboraya. Debido a su gran y rápida aceptación, empezaron a distribuir los fartons a Valencia.
Los Fartons eran un éxito, todo el mundo que los probaba, repetía y esto hizo que la familia se planteara aumentar el negocio, distribuyendo a supermercados y ultramarinos.
Expansión fuera de Valencia

Dado el éxito alcanzado en Valencia, inmediatemente comenzaron a distribuir los fartons por toda la Comunidad Valenciana y al resto de España, donde ha tenido una gran acogida.
A esto está contribuyendo, por ejemplo, el turismo de interior que llega a la Costa Valenciana y que, una vez ha probada la horchata acompañada por tan singular producto, rara es la ocasión en que no quiera repetir y lo busque en su lugar de residencia.
Nueva fábrica

Actualmente Fartons Polo está en una nueva fábrica y cuenta con más de 120 trabajadores. Gracias a la nueva forma de producción y a la nueva maquinaria, Polo inica una estrategia de diversificación de productos para satisfacer las necesidades de los consumidores, creando los muakis: un farton relleno de chocolate que en cuestión de meses se convierte en la merienda favorita de los niños valencianos.
Así, mismo y concienciado con la alimentación saludable como demuestra que la fabricación de sus productos solo use ingredientes naturales, ni colorantes ni conservantes, crea una campaña de comunicación en hábitos de vida saludables.





Un camino hacia fuera

A partir del 2008, la familia Polo empieza a fabricar Panettone y Pandoro, siendo la primera empresa española en fabricar este producto para una gran cadena de distribución y así mismo exportar a diferentes países del mundo compitiendo en igualdad de condiciones que los italianos.
Una apuesta por la colaboración

Fartons Polo inicia una nueva estrategia empresarial donde la colaboración y el intercambio de conocimiento es clave a la hora de crear nuevos productos. Fruto de esta estrategia nace una colaboración con Lacasa, para la que crea un cupcake relleno, cubierto de chocolate y con un topping de Lacasitos.
Fruto de esta apuesta, ha desarrollado una campaña de comunicación fuertemente social en diferentes plataformas y medios bajo el concepto Saborea el placer de compartir.


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